DE LA PERIFERIA DE CHISINÁU A LA CONQUISTA DEL METAL GLOBAL
Entender el fenómeno de Infected Rain requiere retroceder a la Moldavia de 2008. En una escena musical donde las fronteras geográficas y las limitaciones de la industria solían asfixiar el talento emergente, el guitarrista Vadim "Vidick" Ojog y la vocalista Elena "Lena Scissorhands" Cataraga decidieron fundar un proyecto que rompieza con cualquier molde preestablecido. Lo que comenzó como un debut enfocado en la energía cruda del escenario en un homenaje a Slayer, pronto se convirtió en un torrente de ambición y disciplina sin precedentes en la Europa del Este.
A lo largo de su primera década, la formación construyó su reputación a base de la carretera y el boca a boca en el circuito underground. Sin el respaldo de gigantescos presupuestos editoriales, sus primeros lanzamientos fueron una declaración de intenciones donde el nu-metal, el groove implacable y el metalcore visceral marcaban una personalidad propia.
El verdadero punto de inflexión internacional llegó en 2019 con su fichaje por el sello Napalm Records y el lanzamiento de Endorphin. A partir de ese momento, Infected Rain dejó de ser una rareza exótica del mapa europeo para asentarse en las ligas mayores de la música pesada, demostrando que la autenticidad y la constancia terminan por derribar cualquier barrera geopolítica o cultural.
Si Ecdysis (2022) representó el despojo de la vieja piel de la banda, su trabajo TIME (2024) es la consolidación de un universo sonoro maduro, oscuro y tecnológicamente milimétrico. En TIME, Infected Rain explora las complejas dimensiones del paso de los años, la finitud de la experiencia humana y la ansiedad contemporánea.
Desde la perspectiva técnica, el álbum representa el equilibrio perfecto entre la brutalidad rítmica y la atmósfera cinemática. La producción destaca por:
Guitarras de afinación grave y matices progresivos: "Vidick" teje riffs contundentes que fluyen entre el groove pesado y complejas estructuras de tiempo.
Electrónica y sintetizadores cinemáticos: La incorporación de pasajes de sintetizador oscuros no funciona como un simple adorno, sino como la columna vertebral atmosférica de temas como "Never To Return" o "Vivarium".
La llegada de Alice Lane al bajo: La adición de la bajista Alice Lane ha aportado una dinámica fresca, sólida y profundamente articulada al motor rítmico junto a la batería incansable de Eugene Voluta.
TIME demuestra que la banda no teme arriesgar: los pasajes de calma tensa se entrelazan con explosiones de violencia sonora, consolidándolos como referentes de la vanguardia del metal moderno.

Pocas figuras en el metal contemporáneo poseen la presencia y la magnetismo escénico de Lena Scissorhands. Sin embargo, reducir su impacto a su cuidada estética o a su impecable técnica vocal sería quedarse en la superficie. Educada vocalmente bajo la tutela de la prestigiosa instructora Melissa Cross, Lena ha perfeccionado un dominio técnico que le permite transitar sin esfuerzo entre guturales que rasgan el aire y líneas melódicas impregnadas de melancolía.
El auténtico corazón de Infected Rain reside en su lírica. Para Lena, el micrófono no es una herramienta de entretenimiento, sino un canal para la purga emocional y el enfrentamiento con los traumas, la salud mental, el aislamiento y la superación personal. En un género que a menudo peca de la sobreactuación o la fantasía vacía, las letras de Scissorhands ofrecen una desnudez emocional que conecta de forma desgarradora con los oyentes. Esa vulnerabilidad convertida en fuerza es la fuerza motriz que convierte cada presentación en vivo en un ritual de sanación colectiva.
HABLEMOS CON LENA SCISSORHANDS:
Detrás de la descarga de riffs y la tormenta de guturales, Infected Rain se sostiene sobre pilares de transparencia, superación y una conexión humana brutal. Hablar con Lena Scissorhands es despojarse del personaje para entender a la artista: una voz que ha sabido convertir las cicatrices en combustible y que entiende la música no como un espectáculo frágil, sino como un pacto de honestidad con su público.
A continuación, nos adentramos en la mente de la vocalista moldava para repasar el equilibrio visual de la banda, el proceso de sanación tras el micrófono, la convivencia en la carretera y su particular guiño a la escena canaria.
I. ESTÉTICA, ESCENARIO Y FILOSOFÍA DE ESTUDIO.
1. En el metal extremo, la música y la estética van de la mano. ¿Cómo encontráis el equilibrio para que el impacto visual de la banda amplifique la música en lugar de distraer al público de ella?
Lena Scissorhands: Para nosotros, la música siempre es lo primero. Lo visual está ahí para apoyar las emociones que transmiten las canciones, no para competir con ellas. Ya sea la forma en que nos vestimos, los videoclips o la energía sobre el escenario, todo proviene del mismo lugar que la música, por lo que surge de forma natural en lugar de sentirse como algo calculado.
2. Muchas bandas hablan de subir al escenario casi como un acto ritual o una forma de catarsis. En vuestro caso, ¿qué parte de vosotros se queda en el backstage y qué parte emerge en cuanto suena el primer acorde?
Lena Scissorhands: El exceso de pensamientos (overthinking) se queda en el backstage. Una vez que suena la primera nota, no hay margen para las dudas. Lo que sale es la versión más honesta y sin miedos de nosotros mismos. No se trata de convertirte en alguien diferente, sino de darte permiso para ser completamente libre.
3. Como músicos activos, habéis visto evolucionar la producción del metal hacia una perfección digital hiperpulida. ¿Buscáis esa precisión en el estudio o preferís preservar la garra orgánica, cruda y humana de un directo?
Lena Scissorhands: Nos gusta buscar el equilibrio. Queremos que las canciones suenen potentes y claras, pero no tan perfectas que pierdan su alma. Esas pequeñas imperfecciones son las que te recuerdan que hay personas reales haciendo esta música.
II. LA VIDA EN LA CARRETERA, CATARSIS Y SALUD MENTAL.
4. La carretera une mucho, pero también desgasta. ¿Cuál es la regla de oro no escrita para la convivencia dentro de la banda?
Lena Scissorhands: La comunicación, la honestidad y un buen sentido del humor resuelven casi todo.
5. Cuando gritas noche tras noche en una gira, ¿revives el dolor que dio origen a esas letras o interpretarlas ha transformado esos recuerdos oscuros en una fuente de pura fuerza?
Lena Scissorhands: Al principio, definitivamente se sentía como reabrir viejas heridas. Pero con el tiempo, esas canciones se convirtieron en recordatorios de supervivencia más que de sufrimiento. Hoy en día me dan fuerza en lugar de quitármela.
6. El aspecto visual de Infected Rain es muy impactante. ¿Cómo proteges tu esencia personal y tu salud mental ante la presión constante de la curaduría de imagen en redes sociales?
Lena Scissorhands: Me recuerdo a mí misma que las redes sociales son solo una diminuta ventana a la vida real. No quiero perseguir la perfección porque es agotador y poco realista. Prefiero ser genuina y conectar con la gente a través de la honestidad que mediante una imagen perfectamente calculada.
III. EVOLUCIÓN, ORÍGENES Y CONEXIÓN CON CANARIAS.
7. Infected Rain ha evolucionado drásticamente a lo largo de los años. ¿Cuál ha sido el mayor riesgo artístico que habéis tomado y que más ha merecido la pena?
Lena Scissorhands: Permitirnos evolucionar sin preocuparnos por las etiquetas. Cada álbum suena un poco diferente porque crecemos como personas. Esa honestidad nos ha acercado a nuestro público en lugar de alejarlo.
8. Si pudieras volver atrás en el tiempo y sentarte con la Elena que recién empezaba a gritar en su habitación en Moldavia, ¿Qué consejo le darías?
Lena Scissorhands: "Tu voz no tiene que sonar como la de nadie más y eso está bien. Ten paciencia, sé fiel a ti misma y sigue trabajando".
9. Si tuvieras que seleccionar una canción del catálogo de Infected Rain para que sirviera como banda sonora oficial en el despertar del mítico Tibicena emergiendo de la tierra, ¿Cuál sería?
Lena Scissorhands: Probablemente elegiría "DYING LIGHT". Tiene esa energía oscura y masiva que se siente como algo antiguo despertando bajo la tierra. Encajaría perfectamente con esa imagen.
10. Antes de esta entrevista, ¿qué era lo primero que te venía a la mente al pensar en las Islas Canarias?
Lena Scissorhands: Por supuesto, los volcanes y los hermosos paisajes es lo primero que se te viene a la cabeza. Pero también he aprendido con los años que algunas de las comunidades de metal más fuertes existen en lugares que la gente no espera, así que no me sorprende que haya una escena underground tan apasionada allí.
11. Si Tibicenas Producciones os trae a Gran Canaria, ¿Quién de la banda disfrutaría con la comida picante, quién iría a lo seguro, quién se quedaría frito en la playa y quién estaría escuchando metal a todo volumen hasta el amanecer?
Lena Scissorhands: Creo que yo me lanzaría de cabeza a por la comida picante. Alice probablemente también estaría dispuesta a probar de todo. Vidick probablemente iría a lo seguro y estudiaría el menú primero. Eugene definitivamente se mantendría alejado del picante.
Las palabras y las reflexiones de Lena Scissorhands cobran todo su sentido cuando la música retumba y la propuesta visual entra en juego. Como la propia banda nos confesaba en esta entrevista, sus videoclips no son un mero envoltorio ni una pose calculada, sino una extensión directa de las emociones, la rabia y el proceso de purga que dan vida a cada una de sus composiciones.
Para cerrar este número especial de Tibicenas Magazine, te invitamos a subir el volumen, apagar las luces y sumergirte de lleno en el universo visual de la formación moldava. Desde la fuerza colosal de "DYING LIGHT" —elegida por la propia Lena como el himno perfecto para despertar a nuestra mítica criatura— hasta los cortes más recientes de su aclamado TIME, estos temas sintetizan la verdadera esencia de una banda que no sabe escribir con medias tintas.
Dale al play, siente el impacto y déjate llevar por la tormenta.
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