​Fundados en Sídney en 1973 por los hermanos escoceses Malcolm y Angus Young, AC/DC se erige como una de las agrupaciones más influyentes, longevas y respetadas en la historia de la música universal. Concebida bajo la premisa indómita del rock and roll más directo, electrocutante y sin artificios, la banda australiana definió un sonido inconfundible basado en la distorsión afilada de la guitarra rítmica de Malcolm, los solos incansables y el uniforme de colegial de Angus, y una sección rítmica aplastante. Desde sus primeros discos como High Voltage (1975) hasta el catártico Highway to Hell (1979), el grupo construyó una mitología propia liderada por el carismático y salvaje vocalista Bon Scott, convirtiéndose en el estándar de oro de la música pesada.
El año 1980 marcó un punto de inflexión trágico y glorioso en la historia del quinteto. Tras la repentina muerte de Bon Scott, la incorporación del vocalista británico Brian Johnson propició el lanzamiento de Back in Black (1980), una obra maestra absoluta vestida de luto que no solo homenajeó a su antiguo líder, sino que se convirtió en el segundo álbum más vendido de la historia de la música. Con sencillos universales e inmortales como «Back in Black», «You Shook Me All Night Long», «Hells Bells» o la primitiva «Thunderstruck» (publicada en 1990 en The Razors Edge), AC/DC trascendió las fronteras del rock para instalarse para siempre en el tejido cultural de múltiples generaciones en todo el planeta.
A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, la clave del éxito estratosférico de los australianos ha reside en una lealtad inquebrantable hacia su propia identidad sonora. Lejos de ceder a las modas pasajeras del mercado o alterar su fórmula compositiva, trabajos como For Those About to Rock (1981), Ballbreaker (1995), Black Ice (2008) o Power Up (2020) han mantenido intacto el sello distintivo de la casa: riffs icónicos, estribillos puño en alto y un ritmo bluesero acelerado de altísima intensidad. Esta consistencia les ha permitido llenar estadios masivos en cada rincón del globo durante décadas, demostrando que el rock no necesita reinventarse cuando posee una electricidad de semejante calibre.
​Las actuaciones en directo de la formación son auténticos acontecimientos de masas cargados de pirotecnia, cañones de salva verdaderos y una energía escénica inapagable. Presenciar en vivo clásicos como «TNT», «Dirty Deeds Done Dirt Cheap» o «Whole Lotta Rosie» supone ser parte de una ceremonia colectiva donde Angus Young recorre el escenario con su característico duckwalk, ofreciendo un espectáculo de virtuosismo e hiperactividad que desafía el paso del tiempo. A pesar de haber atravesado amargos reveses de salud en sus integrantes y la dolorosa pérdida de Malcolm Young en 2017, la banda ha mantenido la llama encendida, abarrotando recintos en sus giras mundiales con la fuerza de un huracán.
Hoy en día, AC/DC no es únicamente la banda de hard rock más grande del planeta, sino la prueba viviente de que la actitud y la honestidad musical son atemporales. Su impacto se extiende a lo largo de bandas de todos los subgéneros del metal, del rock alternativo y de la cultura popular en general, sirviendo como banda sonora de películas, eventos deportivos y la vida de millones de seguidores. Con un catálogo atestado de himnos definitivos y una leyenda que permanece intacta, los gigantes del trueno australiano continúan demostrando que, mientras las guitarras sigan conectadas a los amplificadores a máximo volumen, el rock and roll nunca morirá.
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