Nacidos de las cenizas de un proyecto escolar llamado Scythe, The Zeronaut se fundó oficialmente en Las Palmas de Gran Canaria en 2003 de la mano de miembros clave como Víctor y Ruymán. El nombre de la banda, inspirado en un tema de los suecos Night In Gales y que traducían como "el navegante de la nada", supuso la declaración de intenciones de un grupo decidido a surcar los mares de la música pesada sin ataduras. Influenciados por el legendario sonido de Gotemburgo pero aportando un sello propio y una contundencia desgarradora, el conjunto grancanario irrumpió en la escena insular para demostrar que desde el archipiélago se podía facturar un melodic death metal de calidad internacional, capaz de competir de tú a tú con las grandes formaciones continentales.
La consolidación discográfica del grupo llegó con la publicación de su aclamado álbum debut, Portraits of Nothing (2006), un trabajo de diez cortes que cayó como un auténtico vendaval dentro de la crítica especializada y el público metalhead. Gracias a sencillos imprescindibles de su trayectoria como «Dead Machines», «The Collector Divine» o el potente tema homónimo «Portraits of Nothing», la banda exhibió una precisión técnica envidiable, combinando riffs de guitarra vertiginosos con voces guturales desoladoras. A este hito le siguieron publicaciones de gran solidez como Katastrophe (2013) y el más reciente EP The Red House Sessions (2024), una discografía que ha mantenido intacta la esencia feroz del cuarteto mientras evolucionaban su sonido hacia producciones cada vez más nítidas, pesadas y contundentes.
A lo largo de sus más de dos décadas de trayectoria, el auténtico hábitat de The Zeronaut ha sido el escenario, donde se han ganado a pulso una reputación como una de las puestas en escena más aplastantes de Canarias. Su participación en grandes eventos como el histórico Metal Fest de Vecindario o escenarios masivos del circuito insular demostró la capacidad del grupo para movilizar a miles de seguidores. Sin embargo, su mayor hito en directo ocurrió tras telonear a una formación noruega en el sur de la isla: impactados por la energía de los canarios, los promotores internacionales los invitaron formalmente a girar y ofrecer conciertos fuera de la geografía insular, en el Scream Fest de Oslo concretamente, en Notuega, la cuna del metal extremo europeo. Aquel salto internacional reconfirmó que el talento de la banda trascendía por completo las fronteras geográficas del Atlántico.
El camino de The Zeronaut no ha sido una línea recta, sino un ejercicio continuo de perseverancia, adaptación y pasión incondicional por la música pesada. Mantener un proyecto de estas características durante tantos años desde un territorio periférico ha exigido superar cambios de formación, reestructuraciones y las evidentes barreras de la insularidad. Pese a estos retos, el grupo ha sabido consolidar un núcleo creativo infranqueable que ha mantenido encendido el fuego del death metal melódico en la escena canaria. Su capacidad para reconectarse en cada directo y renovar su propuesta demuestra que la banda no vive de la nostalgia de sus inicios, sino de la convicción de seguir siendo un referente indiscutible del género en España.
A día de hoy, The Zeronaut no solo representa un pilar histórico dentro del rock y metal canario, sino el ejemplo perfecto de cómo el trabajo constante puede convertir a un grupo de instituto en un estandarte de la música extrema. Con su discografía disponible en reediciones y plataformas, y con una agenda que continúa sumando directos en festivales del territorio nacional, los de Gran Canaria se mantienen plenamente vigentes y listos para defender su legado sobre las tablas. Tras más de veinte años navegando contracorriente, los "navegantes de la nada" han demostrado que su huella en la cultura cañera de las islas es indeleble, manteniendo la proa firme para seguir descargando watios y riffs sin concesiones.