Imaginen por un segundo la furia rítmica del nu metal de los dos mil —la agresividad de Linkin Park o Slipknot— chocando de frente con el sonido festivo, frenético y ancestral del folclore de la India. El resultado de ese Big Bang musical tiene nombre propio: Bloodywood.
Esta banda originaria de Nueva Delhi ha dejado de ser el "secreto mejor guardado de internet" para convertirse en una de las fuerzas más disruptivas del metal internacional.
La historia de Bloodywood parece un guion de película. Todo comenzó en 2016 cuando el guitarrista y productor Karan Katiyar decidió dejar su trabajo para subir a YouTube versiones de metal de canciones pop y temas famosos de Bollywood. Poco después se le unió Jayant Bhadula aportando unas voces guturales demoledoras.
Lo que empezó como un divertimento viral cambió radicalmente cuando incorporaron al rapero Raoul Kerr y decidieron componer música propia. Dejaron atrás las bromas para canalizar esa combinación sonora en un mensaje mucho más poderoso.
Sin el apoyo de una gran discográfica, su álbum debut de 2022, Rakshak, se coló en las listas de éxitos de Estados Unidos y el Reino Unido, llevándolos a embarcarse en giras mundiales con entradas agotadas y a reventar el mítico festival Wacken Open Air.
Si tuvieras que explicarle a un amigo qué vas a encontrar en canciones como Gaddaar o Dana Dan, la clave está en el equilibrio de sus tres pilares:
Instrumentación tradicional: El corazón rítmico de la banda no es solo la batería, sino el dhol (un tambor tradicional indio de doble parche que se cuelga al cuello) y la flauta de bambú, que aporta melodías místicas justo antes de que caiga un riff de guitarra pesadísimo.
El duelo de voces: La dualidad vocal es brillante. Por un lado, el rap afilado, veloz y en inglés de Raoul Kerr; por el otro, los brutales guturales y los cantos tradicionales en hindi y punjabi de Jayant Bhadula.
Metal moderno y combativo: La base musical es un nu metal directo, lleno de groove, con afinaciones bajas que invitan inevitablemente al moshpit.
A diferencia de otras bandas del género que basan su lírica en el nihilismo, Bloodywood utiliza su altavoz para combatir problemas reales. Sus letras son proclamas políticas y sociales: hablan abiertamente sobre la salud mental y la depresión (en su aclamado tema Jee Veerey), destrozan la corrupción política, atacan las agresiones sexuales y exigen unidad en tiempos de división.
"Queremos hacer música que te den ganas de destrozar una pared, pero que al mismo tiempo te inspire a sanar y a ayudar a los demás." — Coinciden los miembros de la banda en sus entrevistas.
Bloodywood ha demostrado que el metal ya no es un club exclusivo de Europa o América. Han tomado sus raíces, su cultura y su rabia social para crear un sonido global, demostrando que no importa de dónde seas: cuando el dhol empieza a sonar y las guitarras explotan, el idioma del metal es universal.
De todas formas, en vez de contarte a qué suenan, te dejamos por aquí un poco de su música para que lo compruebes directamente. Para ellos adjuntamos las canciones más escuchadas y su videoclip "Nu Dehli"